Se recurre a cámaras de vialidades, negocios y empresas, así como la participación ciudadana

Por Lilia Balam

Para muchos meridanos, las cámaras de videovigilancia instaladas en la ciudad resultan útiles para esclarecer hechos viales e incidentes delictivos y las perciben como herramientas auxiliares en las investigaciones judiciales. Sin embargo, su utilidad va más allá. De cada 10 denuncias que recibe la Fiscalía General del Estado (FGE), al menos ocho se resuelven gracias a las pruebas que aportan las cámaras, según reveló el perito Abraham Mena Cocom.

Las cámaras en las vialidades, instaladas por la autoridad, no son las únicas a las que se recurre con tal de resolver ilícitos; las colocadas en negocios y empresas, así como la participación ciudadana, han sido vitales, “sobre todo para judicializar la carpeta de investigación, porque las pruebas tecnológicas son muy importantes para los jueces”, subrayó el perito.

Mena Cocom recalcó que hasta ahora los comités vecinales han colaborado con las autoridades cuando se requiere. Recordó que gracias a la Ley de Videovigilancia –aprobada el año pasado-, el Ministerio Público puede, vía oficio, requerir a las compañías para que aporten las grabaciones de sus cámaras u otros datos que ayuden a conformar las carpetas de investigación de delitos.

Explicó que cuando una persona es víctima de un ilícito o se involucra en un siniestro vial, puede solicitar las grabaciones de las cámaras. Para ello, primero debe acudir al Ministerio Público a denunciar, para que se soliciten los videos a la Secretaría de Seguridad Pública (SSP). Recomendó hacerlo antes de que transcurran 15 días del hecho.

Charlatanes

Ante el boom de la videovigilancia y la utilidad de las cámaras para esclarecer delitos e interponer denuncias, Mena Cocom admitió que cada vez más personas se interesan en instalar equipos de seguridad en sus hogares, por lo que sugirió que contraten empresas certificadas, registradas ante la SSP y con trayectoria probada, ya que se han dado casos de ciudadanos que reportan robos que fueron orquestados por quienes instalaron sus cámaras de vigilancia.

“Hay mucho charlatán. La gente tiene que estar pendiente porque hay personas que instalan, acceden al código QR del cliente y abusan de su confianza. En algunas de las 30 denuncias de robo a casa – habitación registradas en febrero, se encontraron casos en que los sistemas de videovigilancia estaban intervenidos”, puntualizó.

Actualmente la SSP cuenta con 2 mil 248 cámaras instaladas en el estado, la mayoría en la periférica de la capital yucateca, en avenidas transitadas o zonas “de alto riesgo” de Mérida; es decir, áreas donde se han reportado robos o vandalismo. Entre esos equipos, hay algunos de hasta 50 metros de alcance, otros con visión nocturna y otros que sirven para detectar placas, rasgos y apariencia u objetos.

El gobernador Mauricio Vila Dosal ha anunciado en varias ocasiones que pretende ampliar el número de cámaras a 5 mil 768. Al respecto, Mena Cocom señaló que se prevé reforzar el sur de la ciudad y los accesos a algunos municipios.