Este sistema será los ojos de la ciudad, la avanzada de los policías y para ello la participación de las policías municipales es fundamental.

Por Víctor Ramírez

Entre los grandes retos que tendrá el escudo urbano o Centro Integral de Comunicaciones C-5 será impulsar una ciudad inteligente a través de la videovigilancia, así como generar una cultura de respeto entre los ciudadanos para que no abusen del llamado botón de pánico que ya se instala en los postes de las cámaras y que cuentan con sensores para captar información del modo de operar de los delincuentes, es decir se apela a evitarse las falsa alarmas.

Este sistema será los ojos de la ciudad, la avanzada de los policías y para ello la participación de las policías municipales es fundamental ya que una vez que esté operando al 100%, al momento se cuenta con tres mil 600 cámaras ya operando en la Zona Metropolitana y 400 botones de pánico y lectores de placas para detectar autos con reporte de robo o de participar en un delito, señaló el director del centro, Ramón Ramos.

En entrevista con EL OCCIDENTAL detalló que se tiene integrado el sistema de botón de pánico, el sistema del 911, el 089 para denuncia anónima y Locatel, un sistema de radiocomunicación interconectado entre todas las dependencias de seguridad pública y servicios médicos.

– ¿Cómo está operando y cuántos elementos?

– En este momento operan 60 persona por cada uno de los tres turnos e incluye a los operadores de Locatel, 911, 089, supervisores y en videocámaras son 20 y sí requerimos de incrementar el número conforme se vaya teniendo la disponibilidad de las cámaras, para la operación de este escudo urbano es fundamental la participación de los municipios y de las dependencias estatales como de la Fiscalía, del Comisionado de Seguridad, Protección Civil, Servicios Médicos, Policía Federal, Sedena y Movilidad.

En casi cuatro semanas que se tienen de operación formal con el equipo que se tiene ya se ha logrado tener incidencia en detectar algunos incidentes, se recuperaron diversos vehículos con 100 de las 300 cámaras que van a funcionar para este fin, lo complicado es que se requieren de ajustes tecnológicos que se tiene que ir afinando entre todos los sistemas y las cámaras.

– ¿Cuál es el principal reto con los botones de seguridad para que no se abuse por parte de los ciudadanos?

– Cuando son particulares, negocios o usuarios particulares se trabaja en la concientización y firman cartas de responsabilidad en donde se comprometen a utilizarlo en caso de emergencia y no hacer llamados falsos que distraigan a los elementos de otras acciones.

– ¿Será un reto el buen uso de los botones de pánico de los postes?

– Es todo un reto y se requerirá de trabajar en la parte de la difusión y pedirle al ciudadano que los use solamente en caso de emergencia en donde esté en riesgo su vida, su patrimonio o su integridad, es muy importante no saturar los sistemas y también se buscará promover que el mal uso se equipare a un delito tal como sucede con el 911 con llamadas de emergencia falsas.

Tenemos muchos reportes del botón de pánico que no son de emergencia, son personas que lo presionan para otra cosa, lo presionan y se van corriendo, eso es parte de lo que se trabajará en difusión y concientización de los ciudadanos para que no lo hagan

– ¿Qué porcentaje de esos llamados de pánico con estos botones son falsas?

– En este mes de operación se tiene una situación similar al de las llamadas de emergencia al 911 en donde casi el 70% de las llamadas son falsas, quizás por la novedad, los quieren utilizarlo para cuestiones como pedir mayor paso de patrullas, no es mal uso pero no son emergencias, pero ya se trabaja en algunas medidas para que se garantice que se utilice lo mejor posible y se tendrá la certeza que en caso de emergencia siempre habrá alguien detrás del botón ya que el sistema está ligado al área de 911 o a los operadores de las cámaras.

Este centro cuenta con salas para poder establecer un centro de mando para atender cuestiones de crisis o emergencia ya sea en seguridad, temblores, urgencias médicas, desastres naturales, y cuenta además con una oficina de apoyo en donde se puede instalar hasta una cama en caso de que el titular del centro del mando pueda descansar, una sala de reuniones para los altos mandos desde donde se observan las cámaras en operación.

También una oficina para que los centros de mando de las autoridades federales o de las fuerzas armadas se puedan instalarse y desde ahí observar las acciones, es decir será los “ojos de los elementos de calle” y servirá para protegerlos de ataques cuando acudan a un servicio.

-¿Cuáles son los retos que se tendrán una vez en operación de todo el sistema?

-Uno de los principales retos es tener una ciudad bien vigilada de forma electrónica, hacerla inteligente, que sea más complicado para los delincuentes llevar a cabo sus acciones.

Pero sobre todo podrá ayudar a los elementos porque “son sus ojos y está para cuidar al elemento ya que corre muchos riesgos cuando llega a un lugar y que no sabe qué paso” y con este sistema se le brindará información para que ya los tomen descuidados y disminuir los riesgos que se tiene.